Siendo tan jóven y con tantos sueños por cumplir nunca me había detenido a pesar ¿Dónde quiero morir?, por eso cuando me nombraron improvisación no supe que hacer, pensaba y pensaba y no hallaba un lugar adecuado para dejar de vivir.
Mi primera imagen fue rosando hermosas flores y caminando por pastos verdes y frondosos, respirando aire puro y alejándome un poco para pensar en lo bueno y malo que tuve, después dirigirme al frente de un lago para ver quizá mi ultimo atardecer y entrar a mi casa con una sonrisa, darle un beso a aquellos que me acompañen, orar tranquilamente pedir perdón por mis malos actos, dar gracias por todo lo que viví y dormirme en un sueño profundo y tranquilo con el que no yo no sufra y mi familia no me vea sufrir.
Cuando empecé a buscar esa imagen recordé los cortos viajes que he hecho y sabia que no buscaba morir lejos de mi país y si quería morir tranquila no podía quedarme en mi ciudad natal Bogotá, porque no quería estrés cuando muriera… por eso con las imágenes de mi cabeza forme un paisaje a mi acomodo, que me permitiera reconstruir mi idea y allí fue donde recordé los bellos paisajes que se ven cuando viajo y en uno de ellos es el lugar que, en lo poco que conozco más se aproxima a mi lugar imaginario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario