miércoles, 12 de noviembre de 2008

¿Todo tiempo pasado fue mejor?


Los días de la familia del colegio donde estudia mi hermana de 4 años, son muy distintos a los míos, recuerdo que me disfrazaban y era necesario hacer uso de mi creatividad en tarima, para sorprender a mis familiares. Pero esta vez cuando no era yo la que me paraba en frente a hacer los bailes de siempre, sentí que el refrán que dice “todo tiempo pasado fue mejor” no es cierto en ocasiones. Esta vez que miraba desde la barrera, entendí que ha pasado el tiempo y que con ello las técnicas de enseñanza en los colegios de educación básica primaria ya no son las mismas de antes. Recuerdo bien que las manualidades decoradas con escarcha eran toda una hazaña, porque además de llenarnos la ropa de este brillante accesorio teníamos que hacer el “embudito” con la hoja de papel para volver a guardar la escarcha que sobraba, porque como bien dicen nuestras madres”hay que ahorrar, hay que ahorrar” y ahora resulta que el colbón ya viene con la escarcha y dispensador graduable para evitar desperdiciar…entonces ¿donde quedo la imaginación para ahorrar? Ahora en pleno siglo XXI cuando la tecnología no puede faltar en casa y los niños hacen lo que se les da la gana…observo estos trabajos que los estudiantes de esta institución realizan y a pesar de ser de niños entre los 3 y 10 años de edad no se comparan a los que en mis tiempos realizaba con tanto esfuerzo y dedicación y que por cosas de la vida sólo se exhibían el famoso día de la familia, pero que en colegios como este con énfasis en ingles, danzas, modelaje y natación se exhiben en aulas especializadas para los proyectos de estudiantes de párvulos a quinto de primaria. Con esto sólo puedo concluir que los tiempos pasados fueron mejores pero más complicados y que la educación no se detiene avanza y nosotros decidimos si avanzamos o nos quedamos contando lo que hemos ganado y perdido con el ábaco…si no recuerden este recorrido que en dos aulas de clase muestran como niños que apenas empiezan a vivir ya son capaces de crear todo una representación del contenido de las selvas y los mares de Mi Colombia.

martes, 11 de noviembre de 2008

La Fe y Fortaleza está en Dios


Para quienes la conocen es fácil decir que, la señora Blanquita, como la llaman todos es una mujer sencilla, bonita, especial, colaboradora, sensible, trabajadora y fuerte, quizá son muchas cualidades en una sola persona, pero rara vez deja ver su lado defectuoso. Tiene recuerdos tristes como, cuando su mamá le pego tanto que pensó en tirarse a un rió, no tener un padre junto a ella y otro más cuando llego a la capital y no encontró ayuda sino regaños y golpes, a pesar de esto es una mujer que inspira respeto, confianza y seguridad de si misma.

Tiene una Fe impecable, cada favor que le pide a Dios se hace realidad como si sus sueños fueran un suspiro de aire que su Dios le da para respirar y seguir viviendo, con la Fe que la caracteriza, Blanquita suele ser ese tipo de mujer emprendedora que no le da pena trabajar para salir adelante. Crió sola a su hija y tuvo la valentía de sacarla adelante trabajando independiente porque no le gustaba que abusaran de su nesecidad, vendió desde corbatas en la plaza de Quirigua hasta fantasía en el San andresito.

Es una mujer de armas tomar y personalidad fuerte, suele ser muy tierna con los que ama, es estricta y malgeniada en ocasiones, pero con sus caricias y su sonrisa tímida alegra días tristes, siempre con sus manos suaves mantiene lleno de alegría el hogar que ahora forma con su esposo y sus dos hijas que según ella son la razón de su vida y la motivación de su trabajo.

Cuando las dificultades parecen irremediables basta una oración al cielo para que por arte magia se solucione todo, tiene Fe y Fortaleza, no se derrumba por cualquier inconveniente si no que le da fuerzas al los mas débiles y cuando dice nesecito que me ayudes lo que realmente hace es ayudar… por eso y mil cosas más mi madre es la persona que me inspira y me llena de fortaleza para continuar con mis sueños, que también son los de ella.

miércoles, 29 de octubre de 2008

La nueva EPS no tiene gran diferencia del ISS

Ayen Duran Vanegas de 82 años de edad, sufre de cáncer de próstata y su enfermedad avanzo tanto, que se extendió por su pierna, está en delicado estado y sus hijos consientes del dolor de su enfermedad insisten para que él reciba asistencia médica en su casa.

Por otra parte Abelardo Antonio Bolaños Torres paciente de la Nueva EPS en Barranquilla, dice que la entidad abuso de su poder, pues él junto a cien personas más que sufren de deficiencia renal y que se encuentran en tratamiento de hemodiálisis, fueron trasladados de manera inmediata a otra entidad de salud para atender su caso, sin consultarles si aceptaban o no el cambio.

Abelardo llevaba doce años con la empresa Fresenius Medical Care y afirma que el servicio era muy bueno pero ahora por decisión de la Nueva EPS, tuvo que trasladar su tratamiento a una nueva unidad de diálisis, donde no le parece lo suficientemente bueno para continuar allá.

“Al momento llevamos 5 sesiones de diálisis en las cuales hemos notado una desmejora en nuestra condición de salud y en la parte anímica, ya que después de la diálisis salimos hipertensos (no soy hipertenso), con cefalea, aliento urémico y yo que siempre he sido una persona activa y camino bastante jamás me había sentido con asfixia al caminar y desde que estoy allá me canso caminando, lo que demuestra que la calidad de la diálisis no es la óptima”, aseguró Bolaños.

Los pacientes que sufrieron este cambio han enviado derechos de petición para volver a Fresenius Medical Care, pero hasta ahora no ha habido respuesta.

Estas son algunas de las historias que podemos encontrar respecto a esta Nueva EPS, que iba a mejorar la atención en salud, pero que debido a sus grandes cambios ha causado varios problemas a nivel interno.

Desde el primer día de funcionamiento, había expectativa por la institución, pero tras los consecuentes errores del Seguro Social que afecta el funcionamiento de la Nueva EPS, ya va más de dos meses con conflictos entre usuarios y entidad.

Cuando llevaba poco tiempo de inaugurada la Nueva EPS, el ministro de Protección Diego Palacio visitó la clínica ubicada en la carrera 30 con calle 12, sin embargo encontró que desde la puerta se atiende mal a los usuarios; los vigilantes del lugar aprovechan su “autoridad” y no permiten ingresos necesarios a la EPS, encontró largas filas y también tuvo que esperar para ser atendido.

Ante esa situación el Ministro, solicitó a la Nueva EPS tener prioridad para los adultos mayores, las mujeres embarazadas y niños, que son los más afectados en esta congestión.

Mucha gente no aparece afiliada y si lo está y se encuentra en mora, no le es posible salir de la lista para afiliarse a otra por que tiene que conseguir una carta de libre movilización que los usuarios no saben ni donde reclamarla.

“Queremos colaborar con el Gobierno en la solución del problema que significa cancelar la licencia de funcionamiento del Seguro Social”, afirmó Luis Carlos Arango, director administrativo de la Caja de Compensación Familiar Colsubsidio.

La nueva EPS creada por seis cajas de compensación familiar, con el respaldo del Ministerio de Protección para proteger a los afiliados, después de que el Gobierno decidiera acabar el Seguro Social, ha sido todo un acontecimiento, no solo por acoger entre sus entidades a la clínica San Pedro Cláver (una se las más nombradas por varios incumplimientos como entidad de salud de Bogotá), si no porque se esperan muchas mejoras en cuanto al tema de atención de usuarios, entrega de medicamentos y cirugías.

Las quejas constantes, la tardanza en la atención, las largas filas, las madrugadas para conseguir una cita, han bajado, pero no se han terminado.

Los usuarios se quejan pero la entidad asegura que ha medida que pase el tiempo las cosas mejoraran, por otra parte algunos adultos mayores ruedan con suerte y otros no, así que hasta que las cosas no mejoren los viejitos tiene que seguir madrugando y discutiendo por su atención y quienes no pueden hacer eso por ellos mismos tendrán que confiar esas diligencias a sus hijos y familiares.